De HeRiDaS Que PiCaN Y De PoR Qué No RaSCaRLaS

"- Sentada en un parque con 10 años me hice una herida a mí misma en el brazo con la inicial del chico que me gustaba. Me levantaba la postilla todos los días para que me dejase cicatriz, y así no olvidarle nunca. 
Juraba que era el amor de mi vida...

- Como todos los críos, ¿no?

- No... Como todo el mundo. 
El primer amor y el último se sienten igual: eso   es lo que se tarda en entender.

- ¿Y cuándo te diste cuenta tú?

- Cuando dejé de rascarme. 
Llega un día en el que te das cuenta de que lo único que te ata a esa persona es esa herida, y que haciéndola sangrar no mantienes vivo su recuerdo, sino el dolor de la pérdida".




domingo 9 de enero de 2011.

7 comentarios:

Jo T. dijo...

Que buen texto

Lana dijo...

Que recuerdos.... yo hice lo mismo mismito con "A"... (en el tobillo para que no se viera con el calcetín, que era mi secreto) ufff ya ni me acordaba!!!

julia dijo...

Me encanta el mensaje final de tu entrada. Te doy toda la razón...

Zruspa_JB dijo...

Hola 13!

Dicen que hay amores que matan

Pero los amores solo matan cuando han empezado a morir

Cuando pasas de sangrarlo a llorarlo es el momento de tomarse un copazo y reflexionar....

Kobal dijo...

Totalmente de acuerdo , tienes toda la razón del mundo.

La gata dijo...

El último párrafo... simplemente, genial!! Y totalmente cierto. Hay que dejar que las heridas de amor cicatricen completamente, y no volverlas a rascar, para que no se abran ni vuelvan a sangrar. Es lo mejor.

Un beso!

Diario de nuestros pensamientos dijo...

si lo unico q te ata a esa persona es una herida... entonces yo la dejaria sanar lejos de esa persona

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